EE UU presiona en la sombra para frenar la normativa de privacidad europea

EE UU presiona en la sombra para frenar la normativa de privacidad europea
22 julio, 2013 Gidat
privacidad
Un hombre consulta su ordenador sobre un fondo del código binario.
KACPER PEMPEL (REUTERS)
                                                                        
Conscientes de que el manejo de Datos Personales constituye la mayor fuente de riqueza y poder en estos días, autoridades y empresas estadounidenses llevan casi dos años presionando contra la regulación europea de Protección de Datos. EEUU decidió apostar fuerte ante los primeros indicios de que la nueva regulación europea de protección de datos podía dañar sus intereses.Poco después  de que la Dirección de General de Justicia remitiera un borrador al resto de departamentos de la Comisión Europea, el texto llegó misteriosamente a manos del Gobierno estadounidense.
En apenas unos días, inundaron los despachos de la Comisión con una detallada respuesta a este intento por proteger la privacidad de los ciudadanos europeos.

“Se espera que estos comentarios les sean útiles cuando consideren la revisión de la directiva europea de protección de datos. Gracias por tenerlos en cuenta.”

Las grandes firmas estadounidenses como Google, Microsoft, Facebook, etc., maniobran para que la norma europea no cercene su principal negocio: nutrirse de los datos de quienes navegan y explotarlos con fines comerciales. Junto a ellas, la Embajada estadounidense ante la UE y la Cámara de Comercio han llamado a todas las puertas comunitarias para defender sus intereses.
El resultado de este asedio fue que la propuesta final de la vicepresidenta de la Comisión Europea y responsable de Justicia, Viviane Reding, suavizaba algunos elementos controvertidos y peor aún, neutralizar la indignación europea tras conocerse que el Ejecutivo de Obama había espiado a empresas y ciudadanos extranjeros, entre ellos europeos.
El responsable del informe sobre la regulación de protección de datos, Jan Philipp Albrecht, detalla las sutiles estrategias del lobby: contactan con los eurodiputados (o con sus asistentes), los invitan a desayunos, almuerzos de trabajo o jornadas informativas donde expresan sus puntos de vista sobre la regulación. Este eurodiputado asegura haber recibido a unas 200 personas en el último año, entre empresas, despachos de abogados y otros representantes. “Apple, Amazon… toda la industria es muy activa”, asegura. Albrecht lamenta que ese sector se haga oír mucho más que los consumidores. Otra fuente europea asegura haber recibido quejas de la industria por las trabas que la regulación impone a trazar perfiles del consumidor con fines publicitarios.
El resultado es que, 18 meses después de que Reding hiciera público su plan, la norma de protección de datos está lejos de ver la luz. Cada institución responsabiliza a las demás, con un sorprendente doble discurso. Al final, la victoria del lobby puede traducirse en la inacción: si el Consejo y el Parlamento no se apresuran, la normativa quedará pospuesta hasta después de las elecciones europeas, en mayo de 2014.
El beneficio que obtienen empresas y poderes públicos de ese acceso es directamente proporcional al riesgo que entraña para los ciudadanos. Las empresas desean explotar esa información para sacarle el máximo rendimiento publicitario y vender a cada usuario lo que más se ajusta a sus intereses. Para las fuerzas de seguridad, resulta ventajoso disponer de detalles clave (páginas web visitadas, viajes en avión, aficiones, etcétera) que les permitan retratar a los ciudadanos. Y estos pueden ver, sin saberlo, su intimidad comprometida.
Fuente: El país 

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